Ilustración por: Yael
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sábado, 9 de marzo de 2013
domingo, 23 de septiembre de 2012
De las cosas más bonitas
...Y en poco tiempo,
incineramos los contados días.
Se hizo imposible
sobrevivir a lo que unidos fuimos.
Y desde entonces la eternidad
me dio un gastado vocabulario muy breve:
“ausencia”, “olvido”, “desamor”, “lejanía”.
Y nunca más, nunca más
nunca, nunca.
Desde entonces, José Emilio Pacheco.
incineramos los contados días.
Se hizo imposible
sobrevivir a lo que unidos fuimos.
Y desde entonces la eternidad
me dio un gastado vocabulario muy breve:
“ausencia”, “olvido”, “desamor”, “lejanía”.
Y nunca más, nunca más
nunca, nunca.
Desde entonces, José Emilio Pacheco.
Cuando el corazón se sabe libre de todo aquello destinado a perecer.
lunes, 6 de febrero de 2012
Disculpe, señorita... no crea que lo olvidé, que usted es lo más importante para mi:
Lluvia de sol
La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.
Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.
Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo
le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo
le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella
que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas.
es el sol
entre el rumor de las frondas.
José Emilio Pacheco
(Imaginemos que, con fecha del 5 de febrero... )
Gustav Mahler - Rückert Lieder
sábado, 3 de julio de 2010
II. Mira como son las cosas
Autoanálisis
He cometido un error fatal
-y lo peor de todo
es que no sé cuál.
No me preguntes cómo pasa el tiempo
En el polvo del mundo se pierden ya mis huellas;
me alejo sin cesar.
No me preguntes cómo pasa el tiempo.
Li Kiu Ling
me alejo sin cesar.
No me preguntes cómo pasa el tiempo.
Li Kiu Ling
Al lugar que fue nuestro llega el invierno
y cruzan por el aire las bandadas que emigran.
Después renacerá la primavera,
revivirán las flores que sembraste.
Pero en cambio nosotros
ya nunca más veremos
la casa entre la niebla.
IV. Los animales saben
Discurso sobre los cangrejos
En la costa se afirma que los cangrejos
son animales hechizados
y seres incapaces de volverse
a contemplar sus pasos.
De las tercas mareas aprendieron
la virtud del repliegue, el ocultarse
entre rocas y limo.
Caminantes oblicuos, en la tenacidad de sus dos pinzas
sujetan el vacío que penetran
sus ojillos feroces como cuernos.
Nómadas en el fango y habitantes
en dos exilios:
extranjeros
ante los pobladores de las aguas
y ante los animales de la tierra.
Trepadores nocturnos,
armaduras errantes,
hoscos, eternamente fugitivos,
siempre rehúyen la inmortalidad
en imposibles círculos cuadrados.
Su frágil caparazón
incita al quebrantamiento,
al pisoteo...
(Hércules vengó así la mordedura
y Juno que lo envió en misión suicida
para retribuirlo situó a Cáncer
entre los doce signos del Zodíaco
a fin de que sus patas y tenazas
encaminen al sol por el verano,
el tiempo en que germinan las semillas.)
Ignoro en cuál momento dió su nombre
a ese mal que es sinónimo de muerte.
Aún al terminar el siglo veinte
permanece invencible
-y basta su mención para que el miedo
cruce el rostro de todos los presentes.
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